Medellín, Marzo 19 - 2011 (Sábado)
Director: Bernardo A. Rendón Restrepo
Editora: Alba Hoyos Botero.
Colaboradora: Myberose
PALABRAS DE SOLIDARIDAD Y ESTIMULO
PARA UNA GRAN MUJER
Llega a la Revista una noticia que nos ha llenado de congoja el corazón, son los quebrantos de salud que viene sufriendo desde hace varios meses, UNA GRAN MUJER, HERMANA, UNA HERMOSA MAMA, ESPOSA Y AMIGA.
Las palabras nos faltan. Es una situación de tal dimensión que nuestros sentimientos no alcanzan a expresar en palabras sencillas, lo que quisiéramos decirle a Consuelo, hijas y familia, en estos momentos.
Por lo tanto, queremos dar paso a unas palabras preciosas de un escritor anónimo que dice así:
El corazón de una madre es el más hermoso lugar para un hijo y el único que no puede perder aun cuando él lleve ya canas. En todo el espacio del Universo sólo hay un corazón como éste.
Con este preámbulo, cedemos las páginas de la Revista , a ANA BEATRIZ DUARTE BOTERO, para que ella con sus propias palabras, nos de a conocer la noticia de Consuelo, veamos: “Hola todos y todas...hoy quiero compartir con ustedes una triste noticia....
Les cuento que Consuelo Botero Moreno, quien actualmente vive en Miami en el sector Son Island Beach, en compañía de sus hijas, está padeciendo de una delicada enfermedad que en este momento ya la tiene reducida a la cama.... si.... qué pesar!!!
Resulta que en noviembre pasado, tuvo un cólico fuerte que por exámenes resultó ser cálculos en la vesícula. Al operarla, encontraron que debajo de la vesícula tenía un tumor grande, con metástasis en hígado y estómago.
Me dice Mariela (ES HERMANA DE CONSUELO), que Consuelo ha sido una persona muy espiritual, que ha tomado esto con mucha fe y que le pide a Dios que le enseñe a vivir con su dolor.
Ella no quiso que le hicieran quimioterapia ni radiaciones. La situación actual es que ella ya no puede pararse, no puede caminar y está reducida a la cama, y su calidad de vida va desmejorando.
Tiene una atención médica excelente pues le han facilitado cama de enfermo eléctrica, silla de ruedas, silla con pato, caminador, oxígeno, y todos los implementos y medicamentos que requiere además, de un servicio de médico y enfermera excelente y constante.
Sus hijas - Blanca Luz y María Isabel - que adoran y contemplan mucho a esa mamá, están muy tristes y no se despegan de ella, le han brindado todo su cariño y atenciones.
Blanca Luz, sin hijos, es Gerente de una sucursal de un banco brasilero.
María Isabel, viuda muy joven, es Arquitecta y tiene un hijo de 23 años, que se llama Sergio, y vive con Consuelo en el apartamento.
Que bueno sería que Consuelo reciba de sus primos, familiares y conocidos, mensajes de solidaridad y cariño, que con toda certeza la reconfortarán, por ello quiero darles los e-mail de las hijas (enviarlo preferiblemente al de María Isabel):
Celular María Isabel: 786-417 90 02”
Hasta aquí las palabras de ANA BEATRIZ. Solamente ella en su propio estilo, nos ha hecho sentir, los inconvenientes de Consuelo en su salud y los deseos que tenemos todos de que Dios la Bendiga y le dé fortaleza en su Amor.
EPÍLOGO:La Revista hace llegar a Consuelo, Hijas, Hermanas y demás de la familia, nuestro saludo de solidaridad.
Hacemos votos por la salud de Consuelo, pedimos al Creador y a la Reina de los Cielos, que siempre la Bendición y el Amor de Dios inunde de esperanza y pueda secar las lágrimas de todos.
Por tal motivo, queremos terminar con unas palabras que anotó un escritor anónimo refiriéndose a las Madres, así:
Eres la única persona del mundo que siempre está, de forma incondicional.
Si te rechazo, me perdonas.
Si me equivoco, me acoges.
Si los demás no pueden conmigo, me abres una puerta.
Si estoy feliz, celebras conmigo.
Si estoy triste, no sonríes hasta que me hagas reír.
Eres mi amiga incondicional. Gracias.
Por último, dos facetas que aportan la parte final de la Revista :
Honra tu padre y a tu madre, como te lo ha mandado Yahve tu Dios, para que se prolonguen tus días y seas feliz en la tierra que Yahvé tu Dios te da. Deuteronomio. 5:16
Mi madre fue la mujer más bella que jamás conocí.
Todo lo que soy, se lo debo a mi madre.
Atribuyo todos mis éxitos en esta vida a la enseñanza moral, intelectual y física que recibí de ella. (George Washington).
NADA SUCEDE PORQUE SÍ!
"...El mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón..."
Un día, un muchacho pobre que vendía mercadería de puerta en puerta para pagar sus estudios, vio que sólo le quedaba una simple moneda de diez centavos y tenía hambre.
Un día, un muchacho pobre que vendía mercadería de puerta en puerta para pagar sus estudios, vio que sólo le quedaba una simple moneda de diez centavos y tenía hambre.
Decidió que pediría comida en la próxima casa.
Sin embargo, los nervios lo traicionaron cuando una encantadora joven le abrió la puerta.
En vez de comida, le pidió un vaso de agua.
Ella pensó que el joven tendría hambre y le dio un gran vaso de leche.
Él bebió despacito y después le preguntó:
-¿Cuánto le debo?
-No me debes nada - respondió ella.
Y continuó: - Mi madre nos enseñó a no aceptar pago por una caridad.
Él dijo: -Pues te agradezco de todo corazón.
Él dijo: -Pues te agradezco de todo corazón.
Cuando Howard Kelly salió de aquella casa, no sólo se sintió mas fuerte físicamente, sino que también su fe en Dios y en los hombres era más fuerte.
Él ya se había resignado a rendirse y dejar todo.
Años después, esa joven mujer se enfermó gravemente. Los médicos de su pueblo estaban confundidos.
Finalmente la enviaron a la ciudad más cercana, donde llamaron a un especialista para estudiar su extraña enfermedad.
Llamaron al Dr. Howard Kelly.
Cuando el médico escuchó el nombre del pueblo de donde era ella, una extraña luz iluminó sus ojos.
Inmediatamente, vestido con su bata de médico, fue a ver a la paciente.
Reconoció inmediatamente a aquella mujer El doctor Kelly se propuso hacer lo mejor para salvar aquella vida. Dedicó especial atención a aquella paciente.
Después de una dura lucha por la vida de la enferma, se ganó la batalla.
El Dr. Kelly pidió a la administración del hospital que le enviara la factura total de los gastos.
El la pagó, después anotó algo y mandó que se la entregaran a la paciente.
Ella tenía miedo de leer el documento, porque sabía que tendría el resto de su vida para pagar todos los gastos.
Finalmente, leyó la factura y algo le llamó la atención. Decía lo siguiente:
"Totalmente pagada hace muchos años con un vaso de leche: Dr. Howard Kelly."
Lágrimas de alegría brotaron de los ojos de la mujer y su corazón feliz rezó:
“Gracias Dios, porque tu amor se manifestó en las manos y en los corazones humanos."
Bien. Ahora tienes dos opciones: puedes leer este mensaje y compartirlo con tus amigos…
o puedes ignorarlo y decir que nada tocó tu corazón.
Pues sí... este mensaje tocó mi corazón ¡y por eso lo estoy compartiendo contigo! Lo que haces hoy, mañana, puede hacer la diferencia en tu vida."
“Lo que sale del corazón, al corazón regresa” no se si lo escuche en algún lado pero yo se que cuando a Dios le pedimos de corazón con el corazón El nos responde.
Se imaginan el amor y la misericordia de Dios cuando desde nuestra pequeñez nos arrodillamos y colocamos en sus manos nuestra vida?
Me imagino arrullándonos con su infinita ternura y con una voz dulce diciéndonos “NO TEMAS QUE AQUÍ ESTOY, RELAJATE QUE YO TE CUIDO” … Solo nos queda cerrar los ojos y con toda la tranquilidad dejar que El actúe.
Yo personalmente que he estado en contacto con personas enfermas les digo: me han enseñado a ver la vida con otro color. Me han enseñado que debemos estar tristes por nosotros que no sabemos vivir el cada día. He compartido con muchos pacientes, los he visto en sus procesos dolorosos, he visto la angustia familiar pero, con la certeza de que Dios si existe he visto milagros. Nos llenamos de angustia, de miedos y muchas cosas sin permitirle a Dios actuar.
Muchos de los acompañantes de los pacientes, partieron primero que ellos, y aun ahora siguen vivo los pacientes que ellos acompañaron. Jesús nos enseño una forma de orar, yo pienso que fue el modelo de cómo debemos hacerlo, ejemplo el Padre Nuestro “Padre nuestro, que estas en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, enséñame aceptar tu voluntad, en la tierra como en el cielo, gracias por darme el pan cada día, perdona mi dudas, mis temores y mi desconfianza, así como perdona a los que me ofenden y no me dejes caer en el miedo, la incertidumbre, la soledad y la falta de fe, y líbrame del mal de mi mente y de mi cuerpo.”
Los milagros que uno no ve ni valora son: uno día más con vida para compartir y aprender amar. Es lo importante y la esencia de la vida. No es el ayer, no es el mañana es el ahora, el YA. Ese ahora te puedo besar, ahora te puedo abrazar, ahora puedo decir te amo, ahora puedo decir perdóname, ahora puedo mirarte, ahora puedo decirte gracias por lo que me das y me enseñas. AHORA
Cuando nacemos y vamos creciendo, por generación en generación, no nos enseñan la importancia del instante. Cuando pequeños lo disfrutamos, lo vivimos en intensidad pero cuando crecemos se nos olvida.
El corazón es un baúl donde se guardan las cosas vividas y compartidas, cuando alguien se aleja por infinidad de razones, siempre nos deja algo que guardamos en el corazón. Cuando queremos recordar a ese ser buscamos en ese baúl y volvemos a experimentar lo ya vivido y sigue presente en nuestro ahora.
Como única mujer compartí y aprendí muchas cosas de mi mamá, una de ellas fue la que me enseño a seguir adelante sin desfallecer. Siendo yo muy niña me dijo algo que siempre tengo presente “Mi amor no llores porque no quieren acompañarte y te sientes sola, recuerda uno nace solo y muere solo, entonces amor, ve aprendiendo a caminar sola” Cuando ella se fue esa frase me ayudo a caminar y una de las cosas que me hacen sentir cerca de ella y que aun vive, son cada una de esas frases y enseñanzas que me dejo en el corazón.
La vida es un soplo que debemos valor en instante, es el ahora compartido con Dios. Un abrazo y que la mano de Dios las guíe por el camino del amor
Myberose

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